viernes, 27 de abril de 2012

CUADERNOS DE CINE - "Un perro andaluz" según Luis Buñuel.



Un perro andaluz fue un film antivanguardista, nada te­nía que ver con la vanguardia cinematográfica de entonces. Ni en el fondo ni en la forma”.

También se iba a llamar "Es peligroso asomarse al interior" y "El marista en la ballesta". Escribimos el guión en menos de una semana, siguiendo una regla muy simple: no aceptar idea ni imagen que pudiera dar lugar a una explicación racional, psicológica o cultural”.

Hubo 40 ó 50 denuncias en la comisaría de policía de personas que afirmaban: Hay que prohibir esa película obscena y cruel. Entonces comenzó una larga serie de insultos y amenazas que me ha perseguido hasta la vejez”.

Adoro los sueños, aunque mis sueños sean pesadillas y eso son las más de las veces. Están sembrados de obstáculos que conozco y reconozco. Esta locura por los sueños, que nunca he tratado de explicar, es una de las inclinaciones profundas que me han acercado al surrealismo. Un chien andalou nació de la convergencia de uno de mis sueños con un sueño de Dalí”. 


Un perro andaluz (1929)

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miércoles, 25 de abril de 2012

POTEMKIN ZINEMA, cine para la lucha.






El ciclo de cine y debate organizado por Komite Internazionalistak, comenzó el domingo 29 de enero en Bilbo con la proyección de "Z", de Costa Gavras.

Como una herramienta de debate y un espacio de cine critico, así se podría definir este ciclo en el que, cada último domingo de mes, Komite Internazionalistak proyectará en Bilbo una pelicula con la que pretende crear tambien un lugar para la reflexión y la discusión. Cada pelicula, pretendera sumergirnos en una realidad concreta. Será una invitación a acercanos primero a titulos de un notable contenido cinematográfico, que a la vez ofrezcan un mensaje y una visión critica. Peliculas generadoras de debate y reflexiones para las tardes de cafe de los domingos en Bilbo.

Este ciclo realizará su cuarta sesión el domingo 29 de Abril en Bilbo, con la proyección de “The navigators”, del director Ken Loach (2001, Inglaterra) a las 19;00h en Gatazka Liburudenda, C/ Ronda, Casco Viejo.

domingo, 22 de abril de 2012

“PASOLINI”, la novela gráfica en torno al cineasta y poeta incómodo Pier Paolo Pasolini.


Pasolini es el título de la novela gráfica que el dibujante, escritor, músico y performer, Davide Toffolo ha realizado en torno a la figura del poeta y cineasta, Pier Paolo Pasolini. Una obra que reúne el pensamiento lúcido e inconformista del autor de obras tan emblemáticas del neorrealismo como son Saló o los 120 días de Sodoma, Teorema o Una Vida Violenta; un pensamiento que está más vivo que nunca.




Esta novela gráfica es un compendio de un minucioso trabajo de investigación que Toffolo realizó con base en entrevistas, citas y declaraciones que hiciera el Pasolini sobre la sociedad, la cultura, el arte, la burguesía, la homosexualidad e incluso, declaraciones en torno a la sórdida muerte del intelectual quien fuera encontrado muerto, golpeado y atropellado el 2 de noviembre de 1975 y encontrado en un descampado cercano al mar de la ciudad de Ostia, en Roma; muerte que estuvo precedida por ataques “homófobos” y “fascistas” según testimonios de los abogados de la familia del artista.

La narración en forma de cómic, en ratos a manera de diario y en otros como reportaje e ilustraciones en blanco y negro, retrata a un Pasolini que entre sueño y realidad, vuelve al día a día en estos tiempos modernos. Toffolo entabla en Pasolini una larga conversación con el cineasta con el que establece una serie de citas como por ejemplo “El único sentido posible de la vida es un sentido existencialista, la necesidad de expresarse, lo mismo que se tiene la de comer, de dormir, de existir, ese es el sentido (…) como ha podido comprobar, la historia de mi vida es la historia de mis libros”.

En esa conversación, Pasolini expresa su sentir, su pensamiento, así como su crítica en contra de la cultura burguesa y sobre todo, los elementos que son base de toda su poesía: “La burguesía neocapitalista siempre consigue de alguna manera eliminar de entre sus hijos a los que ni son obedientes ni desobedientes. El orden exige la obediencia total”.

Pier Paolo Pasolini desde niño se sintió escritor pero luego dijo sentirse cineasta por el uso que hace la imagen de la realidad, expresando esta transición de la siguiente forma: “La pasión que había tomado forma de literatura, se había despojado del amor por la literatura, convirtiéndose en lo que de verdad era, es decir, una pasión por la vida, por la realidad. Y así elegí ser cineasta”. En esta charla, Pasolini también desmiente que tuviera tres ídolos (Jesucristo, Freud y Marx) como comúnmente se le achacaba, por el contrario dice que su único ídolo es la realidad.

Este “viaje intelectual” al mundo de cineasta incluye también el texto redactado por el Partido Comunista Italiano el 29 de octubre de 1949, en el que se le comunicaba al realizador su expulsión del partido por “indecencia moral”. Por su parte cierra está interesante experiencia con un mensaje de debate muy actual: “La burguesía reduce todo a mercado. La poesía, en cambio, no es mercancía porque no se puede consumir. Es hora de decirlo: el hecho de comparar la obra con un producto y a sus destinatarios con consumidores puede ser una metáfora divertida y graciosa, pero nada más…”.

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Fuente: http://cine3.com/pasolini-la-novela-grafica-en-torno-al-cineasta-y-poeta-incomodo-pier-paolo-pasolini/


viernes, 20 de abril de 2012

OTRA VUELTA DE TUERCA (I)



Iniciamos una miniserie que describe alguno de los recursos literarios que el cine tomó prestados para enriquecer su propia narrativa. Seguro que muchos los reconocemos, aunque no sepamos muy bien de qué se trata.   Vamos a ser indiscretos por un rato para contar algunos de sus secretos...

Se llama «vuelta de tuerca» al giro en el argumento de una historia literaria o cinematográfica en el que se da un vuelco repentino e inesperado en la situación. Se da con más frecuencia cerca del final de la obra, pero también puede encontrarse hacia la mitad.  Estos giros cambian drásticamente el objetivo de los personajes.

La mayor parte de los finales sorpresa pueden incluirse en una de estas categorías: (I) por efecto de la construcción narrativa, (II) analepsis o discontinuidad narrativa o temporal, (III) anagnórisis o descubrimiento, (IV) elementos intrínsecos y (V) elementos circunstanciales.

De todas formas, hay elementos que por sí mismos conforman la estructura en la que se basa el giro argumental final, y en otras sirven de soporte a otra estructura o la complementan.

Cuidado, antes de seguir adelante tengan en cuenta que algunos elementos de la trama de ciertas películas pueden quedar desvelados y perderse así ese efecto de "vuelta de tuerca" tan esperado...   Solo para curiosos impenitentes. 
 

I. Por efecto de la construcción narrativa.

Narrador no fidedigno

Se atribuye la creación de esta fórmula a Agatha Christie, que la empleó por primera vez en El asesinato de Roger Ackroyd. Consiste en engañar al lector/espectador, que tiende a confiar en el narrador, construyendo la trama sobre una serie de mentiras que quedan desveladas en la culminación de la obra.

Una de las primeras películas en recurrir a este artificio fue El gabinete del doctor Caligari (Robert Wiene). En ella, se invita al espectador a identificarse con el protagonista en la persecución de un doctor enloquecido, para confrontarlo con un ambiguo final en el que el punto de vista inicial queda en entredicho.
Tal vez el paradigma en el uso de este artificio sea Sospechosos habituales (Bryan Singer). En esta película, un interrogatorio sirve como hilo conductor de una narración en la que el público está siendo engañado junto al interrogador.




Efecto Rashömon

Esta técnica inspira su nombre en el título de la película Rashōmon (Akira Kurosawa) y supone la revisión de unos mismos hechos por diversos personajes que alimentan la trama con su percepción subjetiva. 

Un ejemplo actual de ello sería la película Héroe (Zhang Yimou), en la que, a medida que se conocen las diversas historias de los protagonistas, el supuesto villano termina apareciendo como una heroica víctima.  


Rashomon


lunes, 16 de abril de 2012

ENTREVISTA - Todd Solondz


Mi trabajo es brutal porque así es la condición humana




"Me molesta que la gente hable de lo malvadas y crueles que son mis películas. Mi trabajo es brutal porque así es la condición humana. No trato conscientemente de retratar a las personas más miserables del planeta. Pero no invito al sadismo ni al morbo, todo lo contrario. Quiero creer que mis películas son tiernas y compasivas. Mis personajes emocionan porque luchan para conseguir la felicidad.
No he encontrado una manera de contar mis historias sin hacerlas tan tristes como divertidas. El humor me permite lidiar con lo prohibido, con la hipocresía o el tabú. Quiero mostrar que vivir provoca dolor, pero si no lo hiciera de forma cómica resultaría insoportable contemplar mis películas. En todo caso, no hago comedia con mayúsculas, es más bien ironía".

"....No es que odie mi trabajo, pero desempeñarlo es una pesadilla. Yo tengo dos objetivos al hacer una película: primero, sobrevivir a ello; segundo, no sentirme avergonzado con el resultado. Si consigo ambas cosas, me siento genial. Estoy contento por haber acabado esta película, porque hacerla podría haberme matado. Ahora no puedo hablar de ello, quizá lo haga más adelante, cuando no existan amenazas de litigio. Estoy en la lista negra de todas las compañías y marcas. Nadie quiere ver sus productos contaminados por mi cine. De momento, me río como quien se ríe al saber que un tumor no es maligno.

Mi objetivo en esta entrevista es pretender ser feliz, en cuanto esta charla acabe podré volver a vivir mi miserable existencia".

viernes, 13 de abril de 2012

BEGIBISTAN cierra sus puertas definitivamente.

El Festival de cortometrajes Begibistan se creó en 2007 para conmemorar el primer aniversario del teatro municipal de Amurrio (Araba) con el principal objetivo de apoyar a los cortometrajes producidos en Euskal Herria. A lo largo de sus cinco ediciones se ha convertido en una referencia para realizadores y actores, pues suponía una buena plataforma para mostrar sus obras, lo que no resulta fácil en un mercado dominado por las grandes empresas productoras, poco interesadas en promocionar trabajos fuera del circuito comercial mas convencional.

Esta semana de cine vasco incluía diversos tipos de propuestas creativas, desde ficción a documentales, pasando por animación y películas en euskera, éstas últimas con espacio propio.   Dirigido por el cineasta Kepa Sojo durante las cinco ediciones que han visto la luz, ha contado, además de con el apoyo de instituciones públicas como la Diputación de Araba y Gobierno Vasco, de la Filmoteca Vasca y otros festivales de cine del Estado Español.    A lo largo de su corta historia han pasado por Begibistan actores como Txema Blasco o Ramón Barea.

La falta de presupuesto ha sido la razón esgrimida por los actuales responsables del Ayto. de Amurrio para tomar la decisión unilateral de suspender la puesta en marcha de la sexta edición. De esta forma, nos quedamos sin una de las pocas oportunidades de encuentro entre realizadores y público para este tipo de propuestas. Malos tiempos para... casi cualquier cosa. Una lástima. 

 

miércoles, 11 de abril de 2012

CUADERNOS DE CINE. Los asesinos de Burt Lancaster, Cassavetes y Tarkovsky

Dos matones de sobretodo y sombrero entran al restaurante de un pueblo. Maniatan al cocinero y a un cliente y amenazan al dueño. Les dicen que están esperando a una persona que todas las noches cena allí, un boxeador sueco de apellido Anderson. No lo conocen, pero vienen a matarlo. La víctima no llega, y después de unas horas de esperar los matones deciden irse. Entonces el cliente del restaurante va a buscar a Anderson y le dice que quieren matarlo. El sueco, lejos de sorprenderse, se lo toma con calma. Se queda tirado en la cama, sin intensión de huir ni buscar ayuda. Está resignado, cansado de escapar de un final que parece inexorable.

Los asesinos (The Killers) es un cuento corto de Ernest Hemingway, publicado originalmente en 1927 en la revista Scribner's Magazine. Se lo puede leer completo en el sitio Ciudad Selva. Aunque la historia parece una trivialidad, insinúa una tragedia. No se sabe por qué los matones quieren asesinar al sueco. Tampoco si logran su cometido, aunque se da a entender que sí. Pero, sobre todo, no ofrece pistas sobre los motivos de la resignación de Anderson.

Una adaptación inventada

Hollywood adaptó dos veces esta breve historia. La primera se estrenó en 1946 y la dirigió Robert Siodmak, un alemán que, como muchos otros, llegó a Estados Unidos al escapar del nazismo. En Argentina se la conoció con el literal Los asesinos, pero en España el título fue Forajidos.

En su primer trabajo fuera de los grandes estudios, el productor Mark Hellinger pagó 36.750 dólares por los derechos del relato. Según cuenta Homero Alsina Thevenet en uno de los artículos de Historias de películas, el guión estuvo a cargo de Anthony Veiller y John Huston, aunque este último no apareció en los créditos porque tenía contrato con la Warner. La historia toma el cuento de Hemingway como punto de partida, lo narra en los primeros quince minutos y luego inventa toda una trama que explica por qué quieren matar a Anderson y por qué él está dispuesto a dejarse morir.
La película marcó el debut de Burt Lancaster, que venía de una carrera como acróbata y luego se convertiría en una estrella, Oscar incluido. Y fue, luego de un par de docenas de apariciones menores en la pantalla grande, el primer papel importante de la bellísima Ava Gardner, que unos años más tarde se casaría con Frank Sinatra.

El sueco Anderson (Lancaster), boxeador sin futuro, se involucra con una mujer fatal, Kitty Collins (Gardner), y se une a una banda encabezada por Jim Colfax (Albert Dekker) para robar una fábrica. En medio de traiciones y juegos a dos puntas, Anderson se queda con los más de 250 mil dólares del botín en complicidad con Kitty. Pero la mujer lo traiciona y el sueco, desilusionado, se retira y comienza una nueva vida en un pueblito a la espera del inexorable final.

Se trata de un film-noir clásico aunque complejo, lleno de flashbacks, en el que la narración sigue la investigación de un inspector de una compañía de seguros (Edmond O'Brien). Recibió cuatro nominaciones a los premios Oscar, una de ellas por guión adaptado. Pero con sólo verlo queda claro que aunque nace del cuento de Hemingway la mayor parte de la historia fue inventada para el film.



De la televisión al cine

La segunda película es de 1964. También titulada The Killers, en Argentina se la conoció como Amor de víbora y en España como Código del hampa. Planeada originalmente por la NBC como un telefilm, por su violencia finalmente fue estrenada por la Universal en cines. La dirigió ese gran artesano que fue Don Siegel y, más allá del cuento de Hemingway, tiene varios puntos en común con la versión anterior, una clara influencia.

El sueco Anderson se llama aquí Johnny North, y no es boxeador sino piloto de carreras. Lo interpreta John Cassavetes, un auténtico outsider que supo como pocos combinar una carrera sumamente personal dentro y fuera del mainstream. Con algunas variantes, la respuesta a por qué se queda esperando que lo maten sin intención de defenderse es la misma que en el film de Siodmak: la desilusión ante la traición femenina.

La investigación la llevan adelante los propios asesinos (Lee Marvin y Clu Gulager) luego de matar a North en una escuela para ciegos. Los impulsan dos cuestiones: saber qué lo motivó a no oponer resistencia y obtener el botín del robo, que en este caso es de un millón de dólares.

Como en la primera versión, North se relaciona con una mujer fatal, Sheila Farr (Angie Dickinson), que por sus habilidades al volante logra involucrarlo en el asalto a un camión del correo. Al jefe de la banda, que además es el amante de Sheila, lo interpreta Ronald Reagan, unos cuantos años antes de que alguien (ni siquiera el doctor Brown de Volver al Futuro) pudiera imaginar que llegaría a ser presidente de Estados Unidos. De hecho, este fue su último papel en el cine antes de ingresar a la política, y el único villano de su carrera.

Con varios flashbacks y muertes por doquier, la historia, aunque con una estética demasiado televisiva, va ganando intensidad a medida que avanza. El cierre es más trágico que el de la versión de 1946, y combina elementos de los finales de tres grandes policiales de los cincuenta: Mientras la ciudad duerme (The Asphalt Jungle, John Huston, 1950), Rififi (Du rififi chez les hommes, Jules Dassin, 1955) y Casta de malditos (The Killing, Stanley Kubrick, 1956).

Lamentablemente ninguna de las películas fue editada en DVD en Argentina. Sólo se consigue una excelente edición de Criterion (perdón por la redundancia) de dos discos, uno por película, aunque sin subtítulos en castellano. En Amazon se ofrece a 31,99 dólares.

Curiosidad: la actriz Virginia Christine trabajó en ambos films. En el primero interpreta a Lilly, una novia del sueco Anderson que al final se casa con el teniente Sam Lubinsky. En el segunda, 18 años después, tiene una breve aparición al comienzo como la señorita Watson, recepcionista ciega que atiende a los asesinos cuando van a matar a North.

Un estudiante con futuro


Entre las dos mencionadas hubo una tercera versión, la más curiosa de todas y también la menos conocida. La realizó el ruso Andrei Tarkovsky en 1958, mientras era estudiante del Instituto Estatal de Cinematografía (VGIK), en Moscú, como un ejercicio para la clase que dictaba Mikhail Romm.

Tarkovsky dirigió el cortometraje con dos compañeros de estudio, Marika Beiku y Aleksandr Gordon. El film está claramente dividido en tres partes: el comienzo y el final, que transcurren en el restaurante al que llegan los asesinos, y la escena en la que le avisan a Anderson, en la habitación de un hotel, que dos hombres quieren matarlo. Gordon cuenta en un artículo publicado en el excelente sitio Nostalghia (que recopila información sobre vida y obra del realizador de Solaris) que Tarkovsky se encargó de la primera y la última junto a Beiku, aunque él tomó la mayoría de las decisiones.

Si bien se trata de su primer trabajo, Ubiitsy (título en ruso) ya deja ver algunas de las características que luego integrarían el repertorio del genial director ruso. Diálogos breves, un buen manejo de las pausas y los silencios, algunos interesantes movimientos de cámara, el clima de tensión. El propio Tarkovsky, aún sin su clásico bigote, interpreta a uno de los clientes que entran al restaurante donde los asesinos esperan al sueco. Mientras aguarda que le preparen un sándwich para llevar silva la popular canción Lullaby of Birdland, de George Shearing y George David Weiss.

La cinta está disponible en una edición en VHS de Yesterday Video Home junto a otro de sus primeros trabajos, La aplanadora y el violín (Katok i skripka, 1961). O, más cómodo, pueden hacer click en el enlace para ver el corto, completo y con subtítulos.       ( Ubijtsi I  / Ubijtsi II ) 
Se trata de la transcripción cinematográfica más fiel del cuento, y para eso alcanzan sus 19 minutos. Como bien señala Alsina Thevenet, podría haber sido aprobada por Hemingway. Aunque lo más probable es que en el momento del suicidio el autor de El viejo y el mar ignorara su existencia.


Andrés Fevrier, periodista (02/07/2008)



martes, 10 de abril de 2012


El videoclub Lumière&Lumière desafía a Internet ofreciendo un espacio para aficionados al cine. Su catálogo suma 8.000 películas, desde obras de los pioneros hasta novedades.


Como los viejos cines, Lumière&Lumière está en el corazón de la ciudad y decorado en rojo y negro. El local de la calle Belostikalle, en el Casco Viejo de Bilbao, tiene la apariencia externa de un videoclub convencional, de los que casi no quedan, incapaces de soportar la competencia de Internet y el gratis total de la piratería. La diferencia es que Lumière&Lumière cuenta en sus estanterías con casi 8.000 títulos que recorren la historia del cine.
Su catálogo se ha especializado en clásicos, cine de autor e independiente. Por dos euros se puede alquilar un filme de Orson Welles o John Huston y por 2,50, las novedades en el mercado de DVD. Además, se puede tomar un café, leer revistas especializadas en cine o consultar el catálogo del último Festival de San Sebastián.



Leire Zumake, copropietaria de Lumière&Lumière, se muestra convencida de que el negocio de alquilar películas no tiene futuro. En cambio, cultivar la afición al cine, sí. “Internet no es el enemigo”, defiende Zumake. “Es, simplemente, la evolución normal de las cosas. Es el medio ideal para distribuir imágenes. Existan o desaparezcan los piratas, el cine llegará por Internet a través de los portales oficiales. El alquiler de películas no es suficiente y hay que buscar el negocio en otra fórmula”.

La idea de especializarse en cine de calidad, escaso en el mercado de alquiler de películas, fue gestándose poco a poco, buscando una salida a la forma tradicional de negocio que se extinguía.
Una reforma del viejo establecimiento que Zumake regentaba con otros socios en Belostikalle creo el espacio necesario para enseñar el muestrario de películas y algo más. A finales de 2010, Lumière&Lumière abrió sus puertas reconvertido en un punto de encuentro para aficionados al séptimo arte.

“En el antiguo videoclub cada vez se alquilaban menos películas, pero los clientes que se quedaban en el mostrador charlando de cine no faltaban”, recuerda. “Contábamos con un público fiel porque en otros videoclubs no había un catálogo de clásicos, de cine de autor. Lo que quieren los aficionados es encontrarse con otros aficionados en torno al cine”.

El público sigue acudiendo a buscar buen cine a Belostikale. Allí pueden encontrar desde Nanook, el esquimal (1929), el clásico documental de Robert J. Flaherty, a las obras más recientes del coreano Park Chan-Wook, pasando por la filmografía de Hitchcock, Elia Kazan, Billy Wilder o Chaplin. Y también encuentran un rincón donde ver películas y hablar de cine mientras toman café o un refresco. Periódicamente, los responsables del local organizan ciclos de proyecciones, como los dedicados al cine negro, al cine dentro del cine o a la contrainformación, y en 2011 montaron un concurso de cortos que ganó Un passeig abans del migdia, de Ricard Vives.


 (Publicado en "El País", edición País Vasco. 10/04/2012)