jueves, 10 de mayo de 2012

CUADERNOS DE CINE - Entrevista de Peter Bogdanovich a Orson Welles





P.B.: Hablando en teoría, ¿crees que un director sólo debe filmar lo que sabe que va a necesitar?
O.W.: Peter, creo que es posible que un director haga una buena película sin estar interesado en el montaje, o en la cámara e, incluso, sin estar interesado en los actores. Los filmes de primera categoría se hacen de acuerdo con cualquier sistema que se pueda pensar. [...]

P.B.: Nunca planificas.
O.W.: Hago los planes más elaborados y detallados que nunca has visto y después los tiro a la papelera. Los proyectos no se hacen para ser ejecutados sino que los hago para prepararme para la improvisación. De ese modo dejo atrás un buen número de cosas terribles y estoy dispuesto para recibir cualquier cosa que los actores tengan para sorprenderme con ella. La cámara debe estar al servicio de los actores y no los actores al servicio de la cámara. Yo me meto en la cabeza cuatro o cinco películas y cuando llego al plató ni siquiera intento filmar una de ellas. Son como ejercicios... Un actor extiende una mano, hace sol, una nube se mueve y todo el relato se debe cambiar. [...]

P.B.: ¿Qué le responderías a alguien que te preguntara qué habría que enseñar a un grupo de personas que quieren ser directores de cine?
O.W.: Sostener un espejo frente a la naturaleza... ése es el mensaje de Shakespeare al actor. ¿Qué más puede aplicarse y qué puede ser más cierto con relación al creador de una película? ¡Si no sabes nada de la naturaleza frente a la cual sostienes el espejo, qué limitada debe resultar tu obra! Mientras mayores y más numerosos sean los homenajes que la gente de cine se rinda entre sí y a sus películas, más se parecerá la vida a la última escena de La dama de Shanghai: a una serie de espejos que se reflejan unos a otros. Una película debe y tiene que ser un reflejo de la entera cultura del hombre que la hace, de su educación, su conocimiento humano, su capacidad de comprensión. Todo esto es lo que informa una película.

P.B.: Un director crea, pues, su propio mundo...
O.W.: Seguro. Y el grado hasta el que esto puede ser hecho depende de lo que él mismo tiene como materias primas. El director de cine debe seguir siendo siempre una figura ligeramente ambigua, entre otras cosas porque mucho de lo que firma con su nombre procede de otra parte, porque muchas de sus mejores cosas son meramente accidentes que preside. O son un don de la buena suerte. O de la gracia.

P.B.: Y la mecánica de hacer un filme...
O.W.: ...se le puede enseñar a cualquier persona inteligente en un fin de semana.

P.B.: Del mismo modo que Toland te enseñó a ti la mecánica de la cámara.
O.W.: Sí. El resto es lo que uno tiene que aportar a la maquinaria.

P.B.: Y uno es...
O.W.: ...el ángulo con que se sostiene el espejo. Lo que finalmente resulta interesante no es el temblor romántico o el movimiento nervioso con el que se sostiene el espejo..., sino la imagen que éste nos devuelve.

P.B.: El tema, no la técnica.
O.W.: ¡Oh, no estoy atacando la técnica!

P.B.: ¿No es eso lo que quieres decir con el ángulo del espejo?
O.W.: Quiero decir que ese ángulo está determinado por la moral, la estética y la orientación ideológica. Sabemos hasta qué extraordinaria extensión todo depende de ese ángulo. Un espejo es simplemente lo que es.


[Fragmento de "Ciudadano Welles", por Peter Bogdanovich,
Ed. Grijalbo, 1992]







martes, 8 de mayo de 2012

Galardones de FANT 18


Los cortometrajes Moldatu, del director donostiarra Asier Urbieta, y A paedophile, del barcelonés Nacho Rodríguez, fueron galardonados con los primeros premios de las modalidades de ficción y animación, respectivamente, del certamen Nontzefilmak, organizado en el marco del Festival de Cine Fantástico de Bilbao-Fant 2012. 
 
El jurado del concurso, impulsado por la página web cultural en euskera Nontzeberri, ha premiado "la originalidad" de Moldatu, un film rodado íntegramente en euskera, así como "el dinamismo" de A Paedophile

Por otra parte, Ekaitza del también donostiarra Alberto Gastesi ha recibido el galardón del mejor trabajo filmado en euskera, con un corto que narra "una historia de amor que avanza de atrás hacia delante" y al que el jurado ha reconocido "la magnífica realización y guión", explicaron ayer los organizadores del certamen cinematográfico bilbaino. 

Moldatu, de Asier Urbieta

El palmarés de cine lo completan La Soledad de la luna (Javier Marco) e Intruso (José Ramos Frias), premiados con el segundo y tercer premio. En la sección de animación, el segundo y el tercer premio han sido para Tarantela (Unai Rosende y Aitor García) y A Primeira vez que descobri para que servia o meu rabo! (del cineasta portugués Bruno Silva). El jurado del concurso de cortometrajes ha resaltado tanto la participación como la calidad de los trabajos presentados por los cineastas vascos. 

Todos los premios de FANT 18

lunes, 7 de mayo de 2012

CUADERNOS DE CINE - Entrevista a Gyorgos Lanthimos


Creo que la incomodidad, las situaciones violentas, nos hacen darnos cuenta de muchas cosas, lo mismo que el silencio.

“Simplemente intentamos crear unas condiciones, unas situaciones y una estructura que nos permitan investigar sobre el comportamiento humano o las estructuras sociales en condiciones extremas y ver hacia dónde nos llevan esas cosas”.

"El objetivo es que la gente vea las películas a través de su propia manera de pensar y según sus influencias, educación y experiencias, para darse cuenta de cosas sobre sí mismos, sobre la sociedad, la familia, los grupos… Pero esto está hecho de tal modo que requiere la participación activa del espectador mientras ve la película, pero sin decirle: ‘esto es malo o incorrecto, o esto es lo que yo pienso sobre el mundo. Bresson, Buñuel, Cassavetes. Estos son los cineastas que más me asombran cuando veo sus películas. La idea del asombro es importante".

"La cuestión del poder y el control es parte de la familia, la sociedad… Existe en nuestras vidas diarias, entre dos amantes… ¿Quién tiene el control y quién no? Quién tiene más dinero, quién tiene más poder… Nuestra sociedad está construida sobre esa noción, y siempre se ve algún aspecto de ella, por eso creo que es muy importante para nosotros representar a ese tipo de personajes en nuestras películas. La incomodidad es un sentimiento que en cierta manera considero preciado. Creo que la incomodidad, las situaciones violentas, nos hacen darnos cuenta de muchas cosas, lo mismo que el silencio”.

"Creo que todo el cine esencial sale de algún sitio muy específico, pero de alguna manera es también universal, o al menos mucha gente se puede sentir identificada con él. Tampoco hay una gran historia cinematográfica en Grecia, así que en cualquier caso no me siento parte de nada importante. Lo que realmente me interesa es que incluso al hacer este tipo de filmes pequeños con tantas dificultades, te las arreglas para sacarlos al mundo y mucha gente de muy distintas procedencias culturales, filosóficas, religiosas o de cualquier otro tipo las ven y se pueden sentir identificados con ellas".


Abierta la convocatoria del Festival de Cortometrajes Basartena

Este Festival esta organizado por el actor Patxi Lazkano, con un jurado compuesto por Koldo Serra, Borja Crespo, Aitor Elorriaga, y por Amaya Nerekan y Patxi Urkijo.profesores de Audiovisuales de la Universidad del País Vasco (EHU/UPV), este último director de infinidad de cortos realizados con los alumnos de dicha Universidad.

Se seleccionarán 12 cortos finalistas que serán exhibidos el día 28 de julio en el Aula de Cultura de Urduliz,y en El Colegio de Abogados de Bizkaia,en Bilbao.  También se emitirán en Plentzia Telebista, una pequeña televisión local sin ánimo de lucro (no contiene ningún tipo de publicidad) que se ha implicado en el proyecto.
El fallo del jurado se dará a conocer en la sesión de clausura que se celebrará el 28 de julio.    Se premiará con 600 € cada uno (y trofeo) al mejor cortometraje de ficción  y de animación, y con 300 € cada uno (y trofeo) al mejor corto realizado en escuelas de cine del País Vasco, y en euskera.

Las inscripciones finalizan el 31 de Mayo.

jueves, 3 de mayo de 2012

Festival de Cine Fantástico de Bilbao. FANT 18




Mañana viernes comienza el Festival de Cine Fantástico de Bilbao, FANT 18`. Un dragón alado que siembra el caos y la destrucción sobre el puente de La Salve será la imagen del Festival. En esta edición incluye una sección oficial con 7 películas internacionales de estreno y 26 cortos a concurso, la mitad de realizadores vascos, además del homenaje a maestros como Polanski y Fleischer. Incorpora un nuevo galardón al mejor cortometraje vasco dotado con 2.000 euros

El guionista Jorge Gerrikaetxebarria, Alex Angulo y la crítica de cine, Desirée de Fez integran el jurado del Festival , que se celebrará del 4 al 11 de mayo.
FANT 18 programa, por primera vez en la ciudad, una sesión Phenomena Experience con la proyección de “El resplandor” y “Posesión infernal II: Terroríficamente muertos”

Además, FANT propone actividades culturales y de ocio para toda la familia como complemento a la programación cinematográfica, que arrancará este viernes en los cines Golem. 


 

Cortometrajes vascos a concurso:


(d)EFECTO” de Gotzon Aurrekoetxea 
(finalista del concurso de cortos Lumière&Lumière 2011)
Ada” de Karlos Alastruey
Agujero” de Roberto San Sebastián
Alone” de Borja Corrales & Eneko Artetxe
Basajaun y las lindes de los bosques” de Sergio Morillo
Birdboy” de Pedro Ribero & Alberto Vázquez
(finalista del concurso de cortos Lumière&Lumière 2011)
Chicamon” de David RL
El último hombre” de Alain Garibi
El nido” de Ander Fernández
Indirizzo” de David Pérez Sañudo
La casa del lago” de Galder Gaztelu-Urrutia
Ohe Azpiko Zera” de David Zabala & Paul Urkijo
She’s Lost Control” de Haritz Zubillaga

Todos ellos se proyectaran el viernes 4 de Mayo a partir de las 22:30 en los cines Golem – Alhóndiga (sala 1) de Bilbao. Entradas, 5,5 €.



NUESTRA CRÍTICA - "Celebración", de Thomas Vintenberg (1998)



El cine Dogma podría definirse como una forma particular de filmar, en la que alguien con la cabeza llena de teorías sobre lo que debe y no debe ser el cine, rueda como si lo hubiera olvidado todo; un vídeoaficionado nada ingenuo, al fin y al cabo. La rigidez de sus dogmáticos postulados intenta controlar a una cámara que va por libre -aparentemente- para recordarle que, a pesar de su -aparente- ignorancia, debe atenerse a ciertas normas rígidamete definidas para lograr ese tan buscado naturalismo. En esa aparente contradicción esta el misterio. 
 
Este movimiento fue creado en 1995 por Lars von Trier y Thomas Vintenberg, con la premisa básica del rechazo a los efectos especiales y la tecnología. A esto se atiene con dudosa lealtad la primera película Dogma; Celebración. Dudosa porque se salta el punto 1 del llamado "Voto de Castidad", que obliga a utilizar lugares naturales, de forma que si un determinado objeto fuera necesario para el desarrollo de la historia, deberá buscarse una localización donde este objeto esté disponible. Vintenberg tapó una ventana y utilizó iluminación especial en una escena.
Aparte de ese pecado venial, creo que en todo lo demás se atiene bien a los principios de naturalismo férreo impulsados por él mismo, y el resultado es de una fuerza abrumadora. También aqui podría decirse que la realidad supera a la ficción. De largo. Realidad pactada, claro, esto es cine, que consigue hacernos entrar como espectadores privilegiados en la intimidad de una digna familia que quizá no lo sea tanto, a pesar de su esfuerzo por mantener las formas en todo momento -sus propios dogmas, podría decirse-. Como si se supiera observada en todo momento aunque ignore quien es el intruso...




Los diálogos, el silencio de fondo, sin banda sonora, una cámara en continuo movimiento, como los personajes en los que entra, crean un clima y una tensión impresionantes. Como sin querer, con esa rebuscada y efectiva sencillez, consigue transmitirnos una tragedia familiar con toda la complejidad de la historia y las relaciones que la han creado. No es un recorrido lineal, sino una red que envuelve casi claustrofóbicamente a todos sus personajes a través del protagonista, y refleja de una forma muy lúcida las relaciones sociales sin recurrir apenas a escenas en exteriores. Todo parece estar en esa casa. 
 
El escenario-situación que sirve de base al desvelamiento del secreto familiar, sostén argumental de la película, es una celebración; el 60 cumpleaños del padre-patriarca. Acuden todos; hijos, nietos, abuelos, tíos... Quizá la mas presente sea una de las hijas cuya silla en la mesa permanecerá vacía por fuerza; su muerte, en circunstancias de las que es tan difícil hablar, estará presente a lo largo de todo el filme. En ese contexto, esa “Festen” es la máxima expresión de la funcional disfuncionalidad de esa familia, que tiene la tarea externa de mantener las apariencias –se trata de una familia de la alta burguesía- e internamente confirma roles, creencias, mitos y el reforzamiento de la autoridad del patriarca. La intención de Christian, el principal protagonista, de desvelar su secreto, que es el de todos, dentro de ese ritual de exaltación familiar es especialmente revulsivo y provocador. Los sucesivos discursos durante la celebración sustentan la narración y son los catalizadores de las situaciones que se dan al margen del escenario “festivo”, haciendo posible que de una forma circular, la historia se desarrolle en una determinada dirección (el final podría haber sido muy distinto). 
 
Los actores que sirven casi de figurantes en las escenas en torno a esa mesa de celebración no son profesionales y desconocían los diálogos que los actores principales interpretarían en ellas; las expresiones que se pueden ver en sus caras y en sus gestos son, de alguna forma, espontáneas.

El punto de partida del desmoronamiento famliar, como si fuera una metáfora de lo que sucederá después, comienza ya en la primera escena, cuando su principal victima -viva-avanza a lo largo de un camino en un paisaje casi desierto. Va solo, hablando con alguien todavía desconocido a través de un móvil, afirmando que esta dispuesto a... Pero lo hace siendo parte inevitable de ese mismo sistema, que ha creado férreos impedimentos para que sus miserias sean desveladas. En esa contradicción se desarrolla toda la historia. En esa contradicción comienza otra.

La mejor forma de ver esta película es olvidar que es cine Dogma. Creo que, en el fondo, ese es el objetivo; partir de una teoría cuyo propósito final, cuando se materializa, nos haga olvidarla para dejarnos llevar por la historia que nos cuenta. Su fuerza de arrastre es temible.

Itzibaretta 


martes, 1 de mayo de 2012

BIOGRAFÍA - Sergei Einsenstein




Sergei Mikhailovich Eisenstein nació en Riga, Letonia, en 1898, y murió en 1948, en Moscú. Su padre era un arquitecto judío de origen alemán y su madre de ascendencia rusa perteneciente a la gran burguesía. Estudió arquitectura y bellas artes y se enroló en las milicias populares para participar en la Revolución de Octubre de 1917. Desde muy pronto se unió al mundo del espectáculo haciendo decorados y dirigiendo e interpretando teatro para los soldados. En 1920 ingresó en el Teatro Obrero y poco después fue nombrado su director.  

Cuando contaba 25 años, Serguéi Eisenstein puso fin a su carrera teatral, al ver la artificiosidad del resultado en su montaje de Máscaras de gas, donde, según sus propias palabras, «el carro se rompió en pedazos y el conductor se cayó de cabeza en el cine». Esto hizo que dejara el teatro y se centrara en el medio que le dio prestigio internacional, el cine.

Eisenstein fue un pionero del uso del montaje en el cine. Para Eisenstein, la edición no era un simple método utilizado para enlazar escenas, sino un medio capaz de manipular las emociones de su audiencia. Después de una larga investigación en el tema, Eisenstéin desarrolló su propia teoría del montaje. Sus publicaciones al respecto serían luego de gran influencia para varios directores de Hollywood.

Con frecuencia no utilizaba actores profesionales para sus películas. Sus narrativas evitaban el individualismo y en cambio iban dirigidas a cuestiones más amplias de la sociedad, especialmente a conflictos de clases. Sus actores eran por lo usual personas sin entrenamiento en el campo dramático, tomadas de ámbitos sociales adecuados para cada papel.   Su principal mensaje político se basó en la organización, la participación y la lucha «Como quieras, quiero.»

Sus ideales comunistas lo condujeron en varias ocasiones a conflictos con funcionarios del gobierno soviético. Stalin era consciente del poder del cine como medio de propaganda, y consideró a Eisenstein como una figura controvertida. Su popularidad se profundizó más tarde con el éxito de sus películas, entre ellas El acorazado Potemkin (1925), calificada una de las mejores películas de todos los tiempos.

Sus ensayos literarios cinematográficos y sus dotes como orador, teniendo en cuenta que hablaba además alemán, inglés y francés, hizo que ejerciera una gran influencia sobre la teoría cinematográfica en la época.

De 1925 a 1930

 

En 1925, podrá poner en práctica sus teorías en su primera gran obra, La huelga (Стачка), aunque él mismo consideró que había fracasado a la hora de hacer fluir las emociones de los espectadores y que era demasiado teatral. Se incautó la única copia que había de la película y no se pudo volver a distribuir hasta después de su muerte, aunque el film llegó a ser exhibido en Occidente y obtuvo el premio en la Exposición de París en 1925.


Pero será su siguiente película, El acorazado Potemkin, la que dará a conocer su nombre en todo el mundo, y es posiblemente la película sobre la que más se ha escrito en toda la historia del cine. Según Eisenstein, el guion de la película, de Nina Agadzhánova-Shutkó, fue escrito para una película en ocho episodios, 1905, que comenzó a rodarse en Leningrado y pensaba relatar los sucesos de la huelga general. Tuvieron que abandonar el rodaje por el mal tiempo, y se dirigieron a Odesa a rodar el capítulo dedicado al motín del Potemkin. Eisenstein decidió entonces centrar la película en ese episodio, y se abandonó su proyecto de 1905.


Cuando llegaron a Odesa, buscó a los supervivientes de la masacre, e incluso localizó los dibujos de un francés que había sido testigo de lo ocurrido. Reescribió el guion y realizó diversos títulos para dirigir la acción. Aunque los medios eran pocos, gracias a una serie de experimentos técnicos (pantallas reflectantes, fotografía desenfocada y plataformas móviles entre otros) obtuvieron resultados asombrosos.

Eisenstein erige su película en 1.290 planos, combinados con genial maestría mediante un montaje rítmico. Considera innecesarios los movimientos de cámara, ya que el movimiento está determinado por la acción y por el montaje, por lo que son escasísimos, y sólo realiza varios travellings . Destaca la escena de la escalinata, con 170 planos, en la que el pueblo es brutalmente agredido por las fuerzas zaristas y donde crea un tempo artificial, que hace que la secuencia dure casi seis minutos. Prescindirá de simbolismos intelectuales, y la película, con una espléndida fotografía en la que la masa se convertirá en la auténtica protagonista de la obra, acabará por ser considerada la primera obra maestra del cine soviético.

Tras esta gran película realizará dos trabajos más, Octubre, donde narra los sucesos del asalto al Palacio de Invierno durante la Revolucion rusa de 1917, y La línea general (también conocida como Lo viejo y lo nuevo), film sobre la reforma agraria, aunque por los cambios en las leyes agrarias de la Unión Soviética tuvo que adaptar su guion en varias ocasiones. En estas dos obras, volverá a experimentar con un nuevo lenguaje a través de las imágenes, pero por su complejidad no llegarán a ser muy bien comprendidas en su época. Además, en La línea general su protagonista no será la masa, sino una heroína individual, María Lápkina. El estreno de Octubre tuvo que retrasarse cinco meses, pues en pleno proceso de postproducción se enteró de que Leon Trotski había caído en desgracia, y tuvo que quitarlo de todos los planos en los que aparecía en la película.

Su etapa estadounidense

 

Eisenstein viajó a Europa en 1930 para investigar sobre el sonido, campo que en la Unión Soviética tardó bastante en desarrollarse. Un directivo de la Paramount se trasladó a París y convenció a Eisenstein de que firmara un contrato para grabar un disco como solista y para rodar en Hollywood, donde llegaría a cobrar hasta 900 dólares a la semana. Fue recibido en Nueva York como un genio, y pronto se dedicaría a dar conferencias en las Universidades de Columbia y Harvard. Poco antes de marcharse a Hollywood, se estrenó en un cine de Arte y Ensayo de Nueva York su película La línea general, y los directivos de la Paramount se pusieron bastante nerviosos al conocer sus ideas sobre la colectivización y el comunismo.
Al entrar en los EE.UU, tuvo que jurar respeto a su Constitución, y sufrió distintas presiones para que no usara su gorra típica y para que no llevara barba.
Se mantuvo distante con las estrellas de Hollywood de la época, excepto con Charles Chaplin y a Coleen Moore. Su primer guion para la Paramount, Sutter's Gold, fue rechazado, entre otros motivos porque el Mayor Frank Pease, de tendencias fascistas, lanzó un panfleto titulado Eisenstein, el mensajero del infierno en Hollywood, en el que entre otras cosas le llamaba «perro rojo» y lo acusaba de todas las barbaridades, fueran reales o no, cometidas por los bolcheviques.

La Paramount no quería renunciar todavía a Eisenstein y le encargó otro guion, que se titularía An American Tragedy, adaptación de una obra de Theodore Dreiser que trataba sobre la justicia norteamericana en un juicio por asesinato, y con el que la productora quedó encantada. El problema fue que el Comité Fish, antecesor del Comité de Actividades Antiamericanas, estaba actuando contra las actividades comunistas en California y contra la idea de llevar esa novela al cine. Todo esto hizo que finalmente la Paramount rompiera su contrato con Eisenstéin.

Entre 1930 y 1932 Eisenstein visitó México, donde intentó producir una nueva película titulada ¡Que viva México!. Nada más llegar al país fueron encarcelados tanto él como sus dos ayudantes de dirección, todos rusos, pero gracias a la intervención de un amigo español el panorama cambió hasta el punto de que lo convirtieron en huésped de honor. Llegó a rodar 60.000 mts. de película, pero la producción se paró debido a que Upton Sinclair, el novelista estadounidense, dejó de patrocinar la película. Le dijo a Eisenstein que volviera a Moscú, a donde le enviaría la película ya rodada, cosa que nunca ocurrió. Upton Sinclair terminaría la película y estrenaría el resultado en 1933 bajo un título modificado: Thunder over Mexico (Trueno sobre México). Sinclair acusó a la Unión Soviética del fracaso del proyecto. Con el material rodado se han hecho seis montajes distintos, pero ninguno por el propio Eisenstein.

En su etapa norteamericana conoció y se hizo amigo de Paul Robeson, el cantante y activista afroamericano de los derechos civiles.

La vuelta a la Unión Soviética

 

Profundamente deprimido, Eisenstein regresó a su patria. Sin embargo, la visita de Eisenstein a Norteamérica lo convirtió en sospechoso para Stalin, y esta sospecha jamás sería erradicada por completo de la mente de la élite estalinista. Las siguientes dos películas de Eisenstein serían censuradas por cuestiones políticas. Por tanto, no pudo culminar su siguiente rodaje, El prado de Bezhin (1935-1937), tragedia campesina que será saboteada por el máximo responsable de la cinematografía rusa, que la considera políticamente incorrecta. Entonces, al igual que hiciera Vsévolod Pudovkin, se refugia en la enseñanza y en la elaboración de su teoría sobre el empleo del color y del sonido, que sin embargo no tendrá ocasión de llevar a la práctica.

En 1938, Eisenstein dirige Aleksandr Nevski, que cuenta las andanzas de este héroe nacional ruso, que derrotó a los teutones en el siglo XIII y y por la que se le concedería el Premio Stalin. En ella vuelve a hacer gala de su maestría para el montaje. Su protagonista vuelve a ser una sola persona, no la masa, y desparece su vigoroso estilo documental para ser sustituido por una delicada reconstrucción de la historia. Durante el rodaje, se asignó un supervisor oficial para vigilar a Eisenstein.


A comienzos de los años 40, proyecta Iván el Terrible, una amplia trilogía sobre la figura del zar Iván Grozni. Plantea el drama del zar como la materialización de las contradicciones de un político creyente fiel y ortodoxo, que se ve obligado a enfrentarse con la Iglesia rusa que no quiere perder sus privilegios feudales. La imagen que presenta Eisenstein de este zar torturado, que se cuestiona si el poder proviene de Dios o del pueblo, disgusta a los dirigentes comunistas soviéticos, y después de recibir el Premio Stalin por su primer capítulo, la segunda y tercera parte, que pensaba rodar en color, son prohibidas.
En 1948, Eisenstein sufrió una terrible hemorragia a causa de un infarto, y murió a los 50 años de edad.
  
"La vanguardia soviética. Einsenstein".